El Ferrari Negro de Maradona (y lección de persuasión TOP)
La historia que te cuento es de las mejores anécdotas que he escuchado nunca.
Además, si prestas atención, te llevarás una gran lección de ventas y persuasión.
Son 3 partes:
Parte 1
Maradona se va a jugar el Mundial de México del 86. Un mundial que lo convertirá en eterno.
En el mismo aeropuerto le dice a su manager:
—Guillermo, cómprame un Ferrari.
—Pero, Diego, si ya tienes un Testarrossa y casi no lo utilizas…
—Mira, ha salido el nuevo modelo F40, sólo harán 40 unidades y quiero uno.
De acuerdo. Guillermo Coppola acepta la petición pero justo antes de despedirle escucha:
—¡Guille! ¡Negro! ¡Que sea negro!
¿Un Ferrari negro?
Todo el mundo sabe que los Ferrari son rojos y (en el 86) nunca se habían pintado de negro.
El representante se enfrenta a uno de los retos de su carrera. Gloria o fracaso.
Empieza a mover hilos y finalmente consigue que le vendan uno de los 40 coches. Los otros los tendrán personas como Michael Jackson o Sylvester Stallone.
Pero el suyo será negro.
El coche le cuesta 470.000 dólares de 1986 (imagínate ahora).
Ninguna broma.
Parte 2
Maradona se corona campeón del mundo y además marca el mejor gol de todos los tiempos.
Todo el mundo sabe quién es D10S.
Está en lo más alto. Y quiere lo más alto.
Cuando regresa a Nápoles para empezar la temporada, en la pista de aterrizaje le espera su representante, con el flamante F40 negro, y el presidente del Napoli, Corrado Ferlaino.
Este hombre es invisible a ojos de Diego desde que este fichó por el club. No lo saluda, no lo mira y casi no tienen relación.
Mientras el avión privado de Maradona se acerca a la pista para aterrizar sucede esto:
—Carai Guillermo, qué coche tan bonito.
—Es el nuevo coche de Diego………………. Presidente, ¿por qué no se la regala?
—¿Cómo? ¿Que yo se lo regale? ¿Cuánto cuesta?
—870.000 dólares.
—¡¡870!! ¡Nunca voy a comprar un coche por esto! Por una cuestión de ética. ¡Nunca!
—Piénselo Presidente: Diego es campeón del mundo, es el mejor jugador del mundo, lo tiene en su equipo y usted no tiene la mejor relación. Créame que si se lo regala le abrazará, le dará besos e ¡incluso le dirá que lo quiere!
En ese momento, la mirada de Ferlaino empieza a cambiar.
El avión ya aterrizaba en la pista.
—¿Entonces, 870?— Suelta el presidente.
—No, 1 millón.
—¿¿Cómo que un millón?? ¡Me has dicho 870!
—Sí, 870 del coche y 130 de la pintura negra.
—¿1 millón?
—Sí, 1 millón. Créame que en el primer amistoso que organice lo recupera sin problemas…
¿Y qué pasó?
Pues que un apretón de manos es ley en el sur de Italia.
Cuando Diego bajó del avión, su representante le hizo saber que el regalo era cosa del Presidente Ferlaino.
Le abrazó, le besó y le dijo que lo quería.
Boom.
Todos contentos.
Ferlaino con la atención de Maradona.
Maradona con su F40 negro nuevo.
Y Guillermo Coppola… menudo crack.
Sobra que te diga que ni Guillermo ni Ferlaino hablaron en ningún momento de las características técnicas del coche, ¿no?
Hablaron de los beneficios. Guillermo se los dibujo en la mente del Presidente, después de hacerle ver los problemas de relación que tenía con su estrella.
Problema —> Solución
¿Tienes claro el problema que soluciona y los beneficios de tu solución?
Un saludo,
Roger
PD1: He dicho que eran 3 partes ¿verdad?
Parte 3 - Epílogo
Diego se acercó a su flamante Ferrari F40 negro de 1 millón de dólares, único en el mundo.
Se sentó.
—Pintura negra, tapicería blanca… justo como lo había soñado… ¡gracias Presidente! Pero… un momento… ¡No tiene equipo de música!
—Claro que no tiene equipo de música Diego, es un coche de carreras, no tiene equipo de música, no tiene aire acondicionado, no tiene nada.
—Pues si no tiene equipo de música que se la metan en el c*#!*
El Presidente no se lo podía creer.